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Cuide su espalda con ayuda de un traumatólogo

 
 
 

Busque atención de un especialista en lumbalgia

 

 
El dolor de espalda, el dolor bajo la espalda y el dolor lumbar o lumbalgia requiere, en su tratamiento, además del reposo, la aplicación de calor local y otros recursos fisiátricos, medicamentos analgésicos, relajantes musculares, entre otros métodos de colaboración con el paciente en el seguimiento de medidas generales y específicas que pueden agravar una crisis de dolor.

El paciente debe entender primero que su columna vertebral no puede ser sometida a los mismos esfuerzos, actitudes y posturas que antes toleraba. Esto no significa que se le considere una persona inválida, pero si debe aceptar que existen ciertas limitaciones, pues el objetivo es mantener la columna libre de dolor.

Un ligamento, músculo o tendón que se lastima es porque se encuentra débil o porque fue sometido a un esfuerzo para el que no fue preparado, mismo que resiste, de ahí que los ejercicios encaminados a su fortalecimiento son un punto fundamental en el tratamiento y prevención de los cuadros dolorosos.

El esfuerzo físico continuo a la que es sometida una columna, a la larga genera un cuadro agudo, especialmente cuando existen factores predisponentes.
 
 
 
 

Medidas Generales

 
 
DR. MARIO A. VALLES RUIZ- Medidas Generales
 
 
 
El seguir las siguientes indicaciones permitirá llevar un mejor ritmo de vida y mejorar las actividades de las personas.

  • Dormir en una cama firme y nivelada.
  • Dormir solo , o en pareja, en una cama grande.
  • Dormir de lado, nunca boca abajo. Si duerme boca arriba, coloque un bulto pequeño debajo de las rodillas.
  • Al levantarse de la cama, primero debe ponerse de lado y sentarse en la orilla de la cama antes de ponerse de pie.
  • No sentarse con las piernas extendidas sobre otro asiento o banco.
  • Sentarse siempre en una silla o sillón firme, que no se hunda, y con respaldo completo, alto y firme.
  • Al conducir, colocar el asiente hacia adelante.
  • Sentarse siempre con la espalda adosada al respaldo y con la cabeza recogida hacia atrás.
  • Al tomar o colocar objetos en el suelo, el esfuerzo debe venir de las piernas y no de una curvatura de la espalda.
  • Al levantarse de una silla, poner duros los músculos abdominales y glúteos y flexione las rodillas.
  • No cargas objetos pesados cuya tensión recaiga en la columna.
  • Evite doblarse hacia atrás.
  • Mujeres, no usar zapatos de tacón alto en la medida de los posible.
  • Evitar estar de pie por largos períodos de tiempo.
  • Al trabajar de pie, adapte la altura de su mesa de trabajo a los instrumentos con que traba (mesa, máquina, escoba, trapeador, lavadero, etc.) para que no trabaje encorvado y tenga una postura correcta.
  • Al caminar o ponerse de pie, hágalo apretando los glúteos. Al caminar, también recoja el abdomen apretando los glúteos. Al caminar además recoja el abdomen apretando los músculos abdominales y elevando la parte anterior de la pelvis, deprimiendo así el abdomen.
  • Recuerde que la obesidad (exceso de peso), así como la vida sedentaria (poca actividad física), son los dos grandes enemigos de la columna. También es bien conocido que el embarazo agrava una lumbalgia, o bien, es cuando aparece pudiendo incluso desaparecer después del parto.
  • Hacer actividad física diario o por lo menos cada tercer día.
  • Nunca se considere un inválido a causa de su lumbalgia. Aprenda a vivir con lumbalgia, cuidándose y tratándose para evitar recaídas, las que son cada vez más dolorosas y duraderas.
 
 
 
 

Ejercicios para corregir los defectos de postura

 
 
DR. MARIO A. VALLES RUIZ- Ejercicios para corregir defectos de postura
 
 
 
1. Acostarse sobre el suelo, con cojines, pero la cabeza y las rodillas. En esta posición, relajarse y hacer respiraciones durante tres minutos aproximadamente.
2. En la misma posición, con las rodillas dobladas a 45 grados, contra los glúteos y músculos abdominales elevando la pelvis del suelo lo más posible.
3. Acostado, flexionar alternativamente una y otra pierna sobre el abdomen, tratando de llevar la rodilla hasta el hombro.
4. Acostarse ayudando con los brazos, doblar ambas piernas sobre el abdomen, tratando de llevar las rodillas hasta los hombros.
5. En la misma posición anterior, rodarse hacia los lados, dando masaje a la región lumbar.
6. De la posición acostado, sentarse con las rodillas flexionadas, colocando las manos lo más cerca posible a los pies, tratando de tocarlos.
7. De la posición sentada y con las rodillas extendidas, balancearse hacia adelante y tratar de colocar los pies con la punta de la mano.
8. De pie, con las piernas separadas, inclínese hacia adelante sobre una pierna, flexionando la cadera y la rodilla.
9. Sentadillas de pie, adopte la posición de cuclillas, llevando las manos adelante y sin despegar los talones del piso.
10. Buenos días de pie y sin dolor. Inclínese hacia adelante, tratando de tocar los pies con las manos.
 
 
 
 
La cantidad y duración de estos ejercicios gimnásticos dependen de la edad y condición física del paciente, y conforme a ella se efectuarán la supervisión del médico.

Aún después pasado el cuadro doloroso, el paciente debe continuar realizando las posturas correctas y medidas generales, así como los ejercicios gimnásticos, ya que el abandono de cualquiera de ellos puede favorecer un nuevo cuadro de dolor.

En lugar de pensar en su abandono, el paciente debe de programar un aumento en la intensidad y duración de los ejercicios, iniciando inclusive la práctica de deportes que ayuden al fortalecimiento de la columna. La natación que es ampliamente recomendada.